Rituales de llegada que enraizan el corazón
Al llegar, respira hondo, escucha campanas, perros y viento. Recorre a pie el perímetro del barrio, preséntate en la panadería y la farmacia, localiza fuentes y sombras. Marca en un mapa bancos queridos. Establece micro rituales de bienvenida; la pertenencia nace de gestos constantes y atentos.